En nuestro siguiente día de ruta recorrimos los fantásticos pueblos del Tirol hasta llegar finalmente a Salzburg. Fue una jornada llena de historia, paisajes alpinos y arquitectura tradicional.
Comenzamos con una breve visita a Hall in Tirol, un pueblo que en la Edad Media tuvo un papel fundamental gracias a la producción de sal y a su estratégica ubicación junto al río Inn. Aunque hoy ya no existe navegación fluvial, la ciudad conservaba una atmósfera medieval muy marcada. Desde la carretera del otro lado del Inn disfrutamos de una excelente vista del casco histórico, donde destacaban los tres campanarios de la ciudad alta y la famosa Münzerturm, la torre donde antiguamente se acuñaba moneda. Actualmente, Hall sigue siendo un animado centro cultural, con calles empedradas, cafés tradicionales y el Burg Hasegg, que alberga el Museo de la Moneda (entrada aprox. 12 €).
Continuamos hacia el Castillo de Tratzberg, cerca de Jenbach. La visita nos permitió experimentar cómo era la vida en un castillo renacentista del siglo XVI.
Gracias a la audioguía, disponible hoy en varios idiomas y con opción para niños, recorrimos habitaciones suntuosamente amuebladas con mármol, maderas nobles, marquetería exquisita y hierro forjado.
En cada rincón aparecían huellas de sus antiguos moradores:
El Salón de los Habsburgo, con un impresionante mural que representaba el árbol genealógico de la dinastía.
El Cuarto de Reinas, obra maestra del Renacimiento alemán, cuyo techo de madera fue construido sin un solo clavo.
La Cámara de Armas, con una rica colección de armaduras medievales y armas de fuego.
Durante la visita, la audioguía nos presentó personajes como Maximiliano I, el Conde Fugger y el Conde Francisco de Enzenberg, acompañados de música de fanfarrias en los patios renacentistas, melodías de órgano en la capilla y sonidos ambientales que recreaban la vida cotidiana del castillo. El castillo abre de marzo a noviembre (entrada aprox. 17 € adultos).
Antes de comer visitamos el Museum Tiroler Bauernhöfe, un museo al aire libre con más de 50 edificios tradicionales reconstruidos in situ.
Entre ellos destacaban:
Una casa campesina del siglo XV
Un refugio alpino de 1803
Una fábrica de mantequilla
Una capilla rural
Todo estaba completamente amueblado con utensilios originales, lo que ofrecía una visión auténtica de la vida rural tirolesa. Además, nuestra visita coincidió con el rodaje de una película.
El museo abre de abril a octubre (entrada aprox. 12 €).
En los alrededores visitamos dos pueblos típicos del Tirol, Alpbach y Rattenberg.
Alpbach está considerado el pueblo más bonito de Austria, con sus casas campesinas de madera oscura, balcones floridos y una armonía arquitectónica estrictamente protegida por ley.
La iglesia y el cementerio con cruces de hierro forjado completaban un conjunto de gran belleza alpina.
Rattenberg es el pueblo más pequeño de Austria, de origen medieval, famoso por su tradición vidriera.
Su calle peatonal estaba rodeada de casas de los siglos XV y XVI, con tejados planos de aleros salientes y emblemas de hierro forjado.
Destacaban la iglesia, la casa parroquial y las ruinas del castillo de 1254.
Hoy sigue siendo un centro de artesanía del vidrio, con talleres abiertos al público.
Tras comer en Rattenberg, seguimos hacia Salzburg e hicimos una parada en Kufstein, una ciudad dominada por su imponente fortaleza.
En la Oberer Stadtplatz, gran plaza rectangular, admiramos:
La iglesia de St. Veit
El ayuntamiento
La capilla de la Trinidad
Junto a la iglesia comenzaba la escalinata cubierta que ascendía a la fortaleza. A sus pies se encontraba el Heldenorgel, el mayor órgano al aire libre del mundo, con 4.307 tubos, audible en un radio de 6 km. Hoy sigue sonando diariamente al mediodía.
Desde el extremo de la plaza recorrimos la Römerhofgasse, una calle medieval con casas antiguas y emblemas de hierro forjado. Al final, un ascensor moderno subía directamente al patio principal de la fortaleza.
La fortaleza, mencionada por primera vez en 1205, fue reforzada por Luis VII de Baviera y conquistada por Maximiliano I en 1504. Pasó por manos bávaras y austríacas hasta quedar definitivamente en Austria en 1814. Hoy es una de las atracciones más visitadas del Tirol (entrada aprox. 15 €), con museos, vistas panorámicas y eventos culturales.
Tras la visita, continuamos el viaje por autopista para evitar carreteras alpinas, entrando y saliendo brevemente de Alemania antes de llegar a Salzburg, donde finalizamos la jornada con cena y alojamiento.