Nos levantamos con el sonido de la selva y desayunamos plácidamente lejos del mundanal ruido (dulces y más dulces).
Por la mañana realizamos una visita guiada, de una hora de duración, a la Comunidad Mbya guaraní Jasy Porã (10h). Seguimos el sendero que partía del hotel hasta llegar al punto de encuentro, donde nos espera Milic (+54 9 3757 57-6959), nuestro guía y vecino de la comunidad (25.000 $/persona).
La comunidad se encuentra en un área de 600 hectáreas en la Selva Yryapú. Allí viven unas 60 familias que, hace algunos años, abrieron sus puertas al turismo para mostrar su vida y parte de su cosmovisión. En la entrada, antes de iniciar el tour, hay un puesto de artesanía.
Paseamos por los espacios de la comunidad, donde hay una iglesia, una escuela, un centro de salud y un vivero de plantas nativas.
El vivero es uno de los lugares más importantes. Fue donado por el hotel Iguazú Jungle Lodge a cambio de que fuese cultivado por la comunidad. Las plantas que se cultivan son compradas de nuevo por el hotel y destinadas a reforestar lo degradado dentro de la propiedad. Es una manera de mantener el equilibro y dar trabajo a la comunidad.
Estuvimos charlando tranquilamente con Milic, que nos explicó la forma de vida local. Pudimos ver casas tradicionales, y como despedida, unos niños nos dedicaron una canción.
Después de esta interesante inmersión en la cultura local, regresamos dando un paseo hasta nuestro hotel, donde pasamos el resto del día en completo relax. Comimos en su fantástico restaurante —un entrecote argentino delicioso— y disfrutamos de las piscinas y del entorno, perfecto para desconectar tras varios días de intentas visitas.