Amanece en el lodge y, sin ninguna prisa, disfrutamos del penúltimo desayuno del viaje. Después dimos una vuelta por los alrededores, donde había numerosos senderos que invitaban a explorar la selva con calma. A la hora acordada, Alejandro vino a recogernos para llevarnos al aeropuerto, de nuevo en Brasil, desde donde tomaríamos un vuelo hacia São Paulo (1h 45 min). Comimos en el aeropuerto antes de embarcar. Nada más despegar, pudimos ver las cataratas desde el aire, aunque bastante lejos. A la ida hay que coger asientos en el lado izquierdo del avión, y a la vuelta, en el lado derecho.
Tras instalarnos en el hotel Transamerica Executive Bela Cintra, salimos a pasear por los alrededores. Y, como las casualidades existen, justo ese día tenía lugar el mayor desfile del Orgullo Gay del mundo. Aunque el desfile había sido a primera hora de la tarde, aún quedaban muchos participantes por la zona, especialmente en las inmediaciones del hotel. Como veníamos del lodge y no teníamos ganas de bullicio, terminamos cenando en el propio hotel. El viaje empezaba a despedirse de nosotros.